jueves, 12 de diciembre de 2013

Nuestros hijos necesitan un presente y el futuro vendrá añadido a el.

A veces en nuestro afán de darle un mejor futuro a nuestros hijos nos olvidamos de algo tan importante que es el presente. A menudos les decimos ,“lo que pasa es que ahora no comprendes, pero cuando seas grande si”. Eso es un problema grande es sus mentes, los hijos tratan de razonar de acuerdo a lo que les decimos, pero no van a poder.

En estos días nos vimos obligados a cambiarles de colegio porque después del fallecimiento de mi suegro, mi suegra quedo sola y tenemos la bendición de cuidarla. Eso generó una mudanza de barrio y de escuela.

Como todo padre queremos que nuestros hijos estudien en el mejor colegio que podemos pagar, entonces fuimos a ver uno que esta ubicado cerca de nuestra nueva casa y que podemos pagar. Al presentar la solicitud y la libreta de calificaciones tuvieron dudas para admitirlos por las bajas notas del proceso de todo el año. Cuando sucede cosas así automáticamente buscamos un culpable… y adivinen… quien es el culpable? Pues nosotros los padres. No les dimos el acompañamiento necesario en el periodo escolar… y si estuvimos ahí, sí hicimos las tareas con ellos… pero… no fue suficiente, porque sus notas nos delataron a final de año

Proverbios 22:6 dice:
Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Sabías que el no instruir al nuestro hijo también es instruir? lo estamos enseñando a desentenderse de las responsabilidades y cuando sean grandes, van a aplicar lo que aprendieron de nosotros en sus propios hijos. Si no los instruimos nosotros las calles lo harán y aprenderán cosas que de seguro no nos van a agradar.

La mayoría de las veces pasamos el tiempo pensando en como ganar dinero para poder dar un mejor nivel de vida a nuestros hijos, pero pocas veces pensamos en como darles calidad de atención. Ellos no están preocupados por el futuro, esa es una palabra muy ambigua en la mente de los niños, ellos viven el presente y quieren el presente aunque no lo digan.

Acompañar a nuestros hijos en el presente es también ahorrarse dinero y dolores de cabeza en el futuro.

La bajas notas de nuestros hijos son una luz amarilla para nosotros, y a mi como padre de familia y pone en nosotros un deseo de hacer mejor las cosas con ellos, y no pensar que “ya es suficiente”, “ya da ya” como generalmente pensamos.

Estamos dispuestos a invertir dinero en nuestros hijos, pero no tiempo. Debemos a aprender a hacer con ellos lo que no hicieron con nosotros. Los que nacimos en familias humildes siempre pensamos que lo mas valioso es el dinero, pero, con frecuencia veo hijos de ricos que están en serio problemas con drogas y conducta que luego los hace fracasar en sus vidas matrimoniales y familiares…


Fuerza amigos… nuestros hijos nos necesitan.

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